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La Junta destina 16,48 millones a potenciar la investigación biomédica a través de la Fundación Progreso y Salud

La entidad gestiona la Iniciativa en Terapias Avanzadas y contribuye al actual liderazgo del sistema sanitario público andaluz en número de patentes

El Consejo de Gobierno ha autorizado destinar 16,48 millones de euros a la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud, dependiente de la Consejería de Salud, para sus proyectos de apoyo a la investigación, desarrollo e innovación durante 2016. Esta cantidad, que se otorga anualmente para el normal funcionamiento de la entidad, también cubre las actividades de promoción de la calidad y de formación de profesionales en el sistema sanitario público andaluz.

La Fundación Progreso y Salud respalda a los centros y grupos científicos de la comunidad autónoma en todo el proceso investigador, desde la dotación de recursos a la transferencia de resultados. Su actividad contribuye a que el sistema sanitario público andaluz se sitúe actualmente a la cabeza de España en número de patentes vinculadas al sector de la salud.

De la cantidad total aprobada hoy, 10,36 millones se destinan al apoyo a la investigación; la financiación de los centros especializados en terapias avanzadas, y la promoción de ensayos clínicos, estudios y transferencia de resultados. También se incluye la gestión del Biobanco de Andalucía, del Laboratorio Andaluz de Reprogramación Celular y de la Plataforma de Genómica y Bioinformática de Andalucía.

La aportación autorizada por el Consejo también cubre el mantenimiento y adquisición de nuevos contenidos de la Biblioteca Virtual del sistema sanitario público de Andalucía. Esta herramienta ayuda al ciudadano a conocer más sobre su salud y facilita a los profesionales la identificación y obtención de información científica, independientemente del centro desde el que se realiza la consulta. Integra los recursos de la red de bibliotecas del sistema y la suscripción de revistas y bases de datos.

El resto de la ayuda se destina a las actividades de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía y a las iniciativas gestionadas por la Línea Iavante en los ámbitos de la formación de profesionales y de las tecnologías de la información y la comunicación.

La financiación de Progreso y Salud procede tanto de fondos de la Junta como de fuentes externas. De los 31,7 millones de euros que gestionó el pasado año, 7,3 correspondió a recursos ajenos a la Administración autonómica. En los últimos cinco años, este organismo ha facilitado la llegada de 42,3 millones de fondos públicos y privados nacionales e internacionales.

Buena parte de la actividad de esta entidad pública se centra en la gestión y financiación de la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas, orientada a las enfermedades que carecen de tratamientos eficaces, como la diabetes y la esclerosis múltiple. Esta iniciativa, que actualmente desarrolla más de una veintena de ensayos clínicos, consta de tres programas: Terapia Celular y Medicina Regenerativa; Genética Clínica y Medicina Genómica, y Nanomedicina. Estas líneas de trabajo se desarrollan en el conjunto de centros e institutos ligados al sistema sanitario público y cuentan como referencia con el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), en Sevilla; el Centro Pfizer-Universidad de Granada-Junta de Andalucía de Genómica e Investigación Oncológica (Genyo), en Granada, y el Centro Andaluz de Nanomedicina y Biotecnología (Bionand) de Málaga, respectivamente.

Estrategia de I+D+i

La subvención aprobada hoy por el Consejo de Gobierno se encuadra en la Estrategia de I+D+i Sanitaria, que cuenta con un presupuesto de 75,1 millones de euros para 2016 por parte de la Junta. Esta iniciativa consolida la mayor red de recursos y estructuras destinadas a la investigación adscrita al Sistema Nacional de Salud de España, con cuatro institutos de investigación sanitaria, cuatro centros temáticos de investigación, un biobanco en red y dos laboratorios especializados.

Durante los últimos años, el esfuerzo realizado por el Gobierno andaluz en esta materia se ha traducido en la rentabilización económica y social del sector biotecnológico. Las publicaciones científicas con factor de impacto generadas en el sistema sanitario de 2009 a 2014 han crecido un 60,3% respecto al trienio anterior (de 1.065 a 1.708) y se ha reforzado el apoyo a la actividad investigadora de los profesionales. Durante el periodo 2012-2015, un total de 223 profesionales han disfrutado de ayudas de intensificación de la actividad investigadora en 170 Unidades de Gestión Clínica. Asimismo, se ha incrementado la presencia de la mujer en este ámbito (49% del total de profesionales).

Según los últimos datos disponibles, el Servicio Andaluz de Salud figura en el ‘Top 10’ de la Oficina Española de Patentes y Marcas en cuanto a número de solicitudes. Además, la Fundación Progreso y Salud es la primera entidad pública en el catálogo de referencia nacional de productos biotecnológicos, que anualmente publica la Asociación Española de Bioempresas.

El Servicio Andaluz de Salud es actualmente la primera entidad española en número de patentes biosanitarias y Andalucía ocupa el quinto puesto si se incluyen empresas privadas. Durante los últimos tres años se han solicitado 453 registros de propiedad industrial e intelectual en investigación de salud en la comunidad. En el mismo periodo, se han logrado 70 acuerdos de licencia con empresas para la explotación de tecnologías desarrolladas en la sanidad pública y 187 acuerdos con entidades públicas y privadas para la realización de trabajos colaborativos. Además, se ha apoyado la creación de 14 ‘spin off’ que explotan los resultados de la investigación generada por los investigadores y profesionales del sistema sanitario, ascendiendo a 18 desde 2006.

Los 400 grupos de investigación ubicados en Andalucía cuentan con numerosas líneas de trabajo abiertas que abarcan desde el diagnóstico precoz de enfermedades raras hasta la búsqueda de nuevas terapias contra el cáncer o el nuevo instrumental para facilitar el trabajo de los profesionales y mejorar la calidad de vida de los pacientes y los resultados en salud.